Se fueron hasta la plazoleta de la virgen de Chiquinquira, consideran que hoy en la mayoría de los hogares de los presos políticos venezolanos hay espacios vacíos que sus familiares tratan de llenar como pueden, dejaron de lado el miedo y exigieron por su liberación. Ramón Guanipa, hijo de Juan Pablo Guanipa asegura que no ve a su papá desde el año pasado, solo saben de él lo que les dicen los custodios.

Desde que el gobierno anuncio las excarcelaciones para los familiares empezó una especie de viacrucis, algunos de ellos están fuera de las cárceles en todo el país, esperando. Wilson Labrador, hermano de Eduardo Labrador, asegura que si sobrino, está esperando en la salida de la carcel por su padre.

Muchos de los hoy detenidos presentan patologías de leves a crónicas que deben atenderse.
Recientemente el régimen anuncio la liberación de al menos 10 comunicadores sociales, dos de ellos el son precisamente del Zulia y estaban detenidos por tomar fotografías en una plaza durante una concentración pacífica. Estuvieron en prisión un año por eso.


