En una Eucaristía presidida por Monseñor José Luis Azuaje Ayala,
la familia de las Escuelas Arquidiocesanas se reunió en la Basílica de Nuestra Señora del
Rosario de Chiquinquirá, en acción de gracias por la vida de Monseñor Domingo Roa Pérez, pastor de la Iglesia en el Zulia desde 1961 a 1992.

El Arzobispo de Maracaibo definió a Monseñor Roa, nacido el 21 de febrero de 1915, como
un pastor que salió a buscar la paz y la fe de un pueblo en carencia, con la intención de santificar a toda la comunidad con la santidad de Dios. Por medio de «una triada fabulosa:
iglesia, escuela y salud». «Su proximidad y cercanía con las personas y las comunidades,
hizo que no fuera un hombre de escritorio sino un hombre y pastor de las barriadas.

Hizo que la iglesia de Maracaibo fuera una iglesia en salida», recalcó el prelado. En la Eucaristía se recordó también la obra y vida del Padre Eduardo Ortigoza, quien
durante casi dos décadas dirigió con amor la obra de las escuelas, en consonancia con los objetivos de Roa Pérez y fue promotor de la causa de santificación del obispo.

Las más de cuarenta escuelas se hicieron presente en el santuario mariano, docentes y
estudiantes llenaron el templo y participaron activamente al celebrar la memoria de su fundador y el testimonio de trabajo del fallecido padre Ortigoza, que seguirá siendo recordado con estima y respeto por su empeño incansable.
AC Escuelas Arquidioscesanas.


