He tenido ocasión de hablar con diversos afectados por la política criminal del gobierno chavista contra los opositores. He hablado con jóvenes que estuvieron como presos políticos, con familiares de presos políticos, he podido vislumbrar el horror que padecieron. He hablado con familiares de desaparecidos y he apreciado sus angustias por la incertidumbre, pero también, el horror por la que tiene que pasar: Cuando denuncian la desaparición, ya no es solo la tragedia de no saber eldestino del familiar secuestrado, sino que empieza su calvario propio. Le allanan su morada, les maltratan al acudir a las sedes policiales, les amenazan, les chantajean y siempre un silencio sobre el familiar desaparecido. Esto es propio de mentes pervertidas criminales, que emplean el terror para mantener su poder. Usan el mismo modelo de Stalin para aniquilar la disidencia.
Hace unas semanas pude hablar con un ex-preso político. Les confieso que no fue que se acordó una entrevista, nos topamos de casualidad en casa de un familiar de él, que estaba enfermo. Fue distante conmigo, a pesar de haber compartido muchas cosas antes de caer preso. La conversación la generó el enfermo, diciendo “sé que no salgo de esta y no voy a ver la caída de Maduro, sufrí mucho cuando hicieron preso a …, cuando lo devolvieron se notaba lo que le habían hecho, se sobresaltaba a cada instante, se encerraba en el baño a llorar. Eso nos angustiaba a todos”. Continuó diciendo “Dos veces vinieron a buscarlo y cuando llegaba se veía nervioso e inseguro”. Días después se desapareció y de pronto apareció dando declaraciones contra la oposición”. Volví la mirada hacia él y vi miedo intenso. Salí con al solar y le dije “comprendo lo que te ha sucedido” él repetidamente me decía “fue mucho, no aguanté, no aguanté, no aguanté y se le salían las lágrimas. Papeles e hicieron audios en que yo declaraba contra otros compañeros. Me han obligado a que siga sus jugarretas políticas.
A los días el amigo murió, murió en absoluto silencio, como para pasar desapercibido en su muerte. Esto dio pie para que nuestro amigo que fue preso político, saliera, clandestinamente, con los familiares del país. Hoy sus declaraciones la de sus familiares han sido importantes para el informe de la ONU. Serán, obviamente, relevantes para la CPI, son una fuente significativa que corrobora la forma sistemática y permanente de la violación de derechos humanos como política de terror dirigida desde la cúpula.
La pandilla cívico-militar gobernante emplea, sin escrúpulos, con crueldad y mente criminal, el uso de su fuerza de las armas para humillar a la población. Sus políticas de salarios de muerte, sus bonos condicionados, las bolsas de Clap, con todo cinismo son implementadas para dominar al pueblo. Ahora, que no tiene apoyo popular, son rechazados por la inmensa mayoría, han implementado las milicias, con los sectores más pobres y vulnerables, con el chantaje Clap y un pequeño salario. Sin vergüenza alguna quieren poner al pueblo de carne de cañón para que defienda sus fechorías. De forma criminal con chantaje y engaños ponen al pueblo de escudo. Un apureño de 73 años, me dijo “yo apoyé al zambo y me la jugué con él, aquí ganamos, pero la guerrilla con esa vaina de la droga nos ha sacado de nuestras tierras, muchos nos inscribimos en milicias para tener algo de comer, pero en el momento si nos dan las armas los obligaremos a que se vayan”. Esa es la realidad, la gente no come cuento.
Pensamos que debe ser muy pronto que la CPI una decisión contra Maduro y secuaces. Los crímenes de la pandilla están más que corroborados. Son asesinatos de presos políticos, son desapariciones, asesinatos disimulándolos con accidentes, son órdenes de encarcelamiento de jueces sicarios, de acusaciones de fiscales en cumplimiento de sicariato, eso demuestra que es orquestado, dirigido, no es un exceso de funcionarios, sino que es una política acodada por los capos de la banda.
Estamos seguro que muy pronto rescataremos la libertad, estar en un Estado de derecho, podremos discutir y disentir sin temor a ser torturados o desaparecidos. Podrán los periodistas decir la verdad y los medios de información hacer su labor sin temor a ser cerrados o censurados. Pronto gritaremos libertad. Pronto habrá justicia. Los criminales tienen que ir a juicio, se les dará garantías porque no somos como ellos. Igualmente, los colaboradores que en su afán de enriquecimiento se vendieron, tiene que dar cuenta de sus sucias e infames acciones. ¡Hasta el final!


